Atajar las causas que alimentan la Ruta Atlántica hacia Canarias requiere ofrecer alternativas reales a quienes se plantean emigrar. El Instituto Español de Análisis Migratorio (IEAM) sostiene que hacer creíble la movilidad regular, reducir la rentabilidad de las economías criminales y reforzar las oportunidades en los países de origen son elementos esenciales para disminuir las vulnerabilidades que empujan a emprender el viaje.
Así lo recoge el informe «Ruta Atlántica, Sahel y Canarias», presentado este martes por la directora ejecutiva del IEAM, Beatriz de León. El documento plantea avanzar desde políticas centradas en contener las salidas hacia un modelo basado en la anticipación, la cooperación y la confianza.
Alternativas a la ruta
El estudio advierte de que alertar únicamente sobre los peligros de la travesía ya no resulta suficiente. «Decir a los jóvenes que la ruta es peligrosa» y que pueden morir en ella «ya no basta», señala el informe, que considera necesario ofrecer alternativas vinculadas al empleo, la formación, la movilidad legal, la seguridad local, el acceso a los servicios y la posibilidad de construir un futuro sin abandonar el país de origen.
Para que esa movilidad regular resulte accesible, el IEAM propone que los visados, la movilidad circular, la formación profesional y los desplazamientos académicos, turísticos y profesionales sean previsibles y estén conectados con las necesidades de los territorios de origen y destino.
De León también advierte de las limitaciones de las estrategias centradas exclusivamente en reducir las llegadas. Estas medidas «pueden producir resultados inmediatos, pero no transforman las causas profundas» y, según explicó, pueden desplazar las rutas, incrementar los riesgos y reforzar el papel de los intermediarios.
El papel de Canarias
El informe concede a Canarias una posición relevante por su experiencia migratoria, su proximidad a África Occidental y su capacidad de cooperación. Estos factores, según De León, permiten avanzar «de una lógica de reacción a una lógica de anticipación».
La directora del IEAM atribuye parte de la ralentización registrada en la Ruta Canaria durante los dos últimos años a «la buena cooperación en origen» desarrollada por España y la Unión Europea con países como Gambia, Mauritania, Senegal o Marruecos. No obstante, advierte de que el cierre o mayor control de unos itinerarios puede trasladar los movimientos hacia otros.
Anticiparse a los cambios
De León considera necesario combinar la dimensión de seguridad con políticas de desarrollo y colaboración en origen. También defiende disponer de «indicadores de alerta temprana» que permitan detectar posibles cambios en países como Mauritania o Senegal antes de que se produzcan nuevos repuntes.
El IEAM recuerda, además, que la mayor parte de los movimientos migratorios de África Occidental permanecen dentro del propio continente. Según De León, más del 90 % de esos desplazamientos son internos y solo «un porcentaje ínfimo» de los habitantes del Sahel obligados a abandonar sus países termina llegando a Canarias.