El exdirector deportivo y exdirector general del Club Baloncesto Gran Canaria, Berdi Pérez, considera que el descenso del conjunto amarillo a Primera FEB no puede explicarse por el desenlace de una temporada ni por una acción concreta sobre la pista. A su juicio, la pérdida de la categoría responde a un proceso de desgaste que se ha prolongado durante años y que tiene su origen en la forma en la que se ha dirigido la entidad. Así lo afirmó durante una entrevista en el programa Zona Deportiva, de Radio Las Palmas.
Tras más de tres décadas vinculado al club como jugador, director deportivo y director general, Pérez entiende que el Gran Canaria ha ido perdiendo el modelo que le permitió consolidarse en la élite del baloncesto español y sostiene que el club ha sufrido un deterioro continuo.
Un cambio de rumbo en la gestión
Durante la entrevista defendió que un proyecto deportivo profesional necesita una estructura sólida y un liderazgo especializado. En su opinión, el problema comenzó cuando las decisiones dejaron de recaer en personas con experiencia en la gestión de un club de baloncesto y pasaron a depender de responsables cuya función debía limitarse a la supervisión institucional.
Berdi Pérez recordó que vivió esa etapa desde dentro y puso como ejemplo su propia salida del club, de la que aseguró haberse enterado por una información difundida en la radio. Para el exdirigente, aquel episodio simbolizó un cambio en la forma de gobernar la entidad que, con el paso de los años, terminó afectando al proyecto deportivo.
A su juicio, el Gran Canaria necesita recuperar una organización en la que las decisiones estratégicas estén dirigidas por profesionales del deporte y no condicionadas por criterios ajenos al funcionamiento diario del club.
La prioridad es reconstruir la estructura
Pérez sostiene que cualquier proyecto competitivo debe edificarse desde la gestión antes que desde la confección de la plantilla. «Un proyecto deportivo no puede empezar por una persona que desconoce el deporte y el negocio», afirmó para defender la necesidad de situar al frente del club una figura ejecutiva con capacidad para coordinar todas las áreas de la entidad.
En ese sentido, considera imprescindible nombrar un presidente ejecutivo, un director general o un consejero delegado que asuma la dirección del proyecto y permita trabajar con una planificación estable. Según explicó, esa figura debe integrar la gestión deportiva, económica, comercial y de comunicación para dotar al club de un rumbo definido.
El exdirector deportivo también expresó su preocupación por algunas decisiones adoptadas en los últimos meses, entre ellas el retraso de la campaña de abonados o determinadas cuestiones relacionadas con la imagen de la entidad, aspectos que interpreta como síntomas de la falta de una dirección clara.
El ascenso no resolverá el problema por sí solo
Pese a su diagnóstico, Berdi Pérez confía en que el Gran Canaria dispondrá de recursos suficientes para construir una plantilla con opciones de regresar a la Liga ACB. Sin embargo, advierte de que el éxito deportivo no bastará para corregir los problemas de fondo si antes no se recupera un modelo de gestión estable.
Para el exdirigente, el futuro del club dependerá menos de los fichajes que de la capacidad para reconstruir una organización profesional que evite repetir los errores que, desde su punto de vista, acabaron pasando factura también sobre la pista.