El Cabildo de Tenerife ha acordado prohibir fumar en todo el ámbito territorial del Parque Nacional del Teide como medida de prevención ante el riesgo de incendios forestales y para reforzar la protección de uno de los espacios naturales más valiosos del archipiélago y del conjunto del Estado.
La resolución, firmada por la consejera de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias, Blanca Pérez, establece que no se podrá fumar en espacios abiertos dentro del Parque Nacional. La medida afecta a senderos, pistas, miradores, áreas recreativas, aparcamientos, zonas de estacionamiento, áreas de descanso e instalaciones de uso público. La única excepción se contempla en aquellas edificaciones cubiertas donde la práctica esté autorizada de forma expresa.
Tres incendios recientes
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, justificó la decisión por los últimos incidentes registrados en espacios protegidos de la isla. Según indicó, en las últimas semanas se han producido tres incendios que, de forma presunta, tuvieron su origen en colillas mal apagadas o abandonadas.
Dávila advirtió de que «los fuegos han afectado principalmente a formaciones de retama y rosalillo, dos especies emblemáticas y endémicas de las cumbres de la isla». También señaló que «estos episodios evidencian que una simple negligencia puede tener consecuencias graves sobre ecosistemas únicos y especialmente vulnerables al fuego».
Entorno de especial sensibilidad
La presidenta insular explicó además que la medida responde a la necesidad de reforzar la prevención en un espacio caracterizado por la elevada presencia de visitantes, unas condiciones meteorológicas que pueden favorecer la propagación de las llamas y una vegetación con alta capacidad de combustión durante determinadas épocas del año.
El Cabildo recuerda que el hábito de fumar figura entre las principales causas de los incendios forestales registrados en el entorno del Parque Nacional, ya sea por el abandono de colillas, su lanzamiento desde vehículos o una manipulación inadecuada de los restos de tabaco.
Obligación para visitantes y trabajadores
La resolución se apoya en la normativa estatal y autonómica sobre montes, conservación de espacios naturales protegidos y prevención de incendios forestales. Asimismo, establece que todas las personas visitantes, usuarias, trabajadoras o que desarrollen actividades autorizadas dentro del Parque Nacional deberán respetar la prohibición durante toda su permanencia en el recinto protegido.
Desde la corporación insular se ha realizado un llamamiento a la colaboración ciudadana para contribuir a la conservación de este enclave, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO e integrado en la Red de Parques Nacionales, con el objetivo de garantizar su preservación para las generaciones futuras.