Representantes del grupo político Drago Gran Canaria visitaron recientemente el pueblo de Veneguera, en el municipio de Mogán, al sur de Gran Canaria, para comprobar el avance de las obras de varios edificios que se dedicarán íntegramente al alquiler vacacional. Se trata de dos edificios en un pueblo de 140 personas.
Fueron los propios vecinos y vecinas de Veneguera quienes avisaron a Drago Gran Canaria, para denunciar la turistificación de este enclave, pero también del municipio en su conjunto, que ya cuenta con más de 16.000 plazas hoteleras y más de 2.500 plazas de alquiler vacacional; a las que se suman más de 5.700 viviendas vacías.
Para el portavoz de Drago Gran Canaria, Luis de la Barrera, “esta situación evidencia la nula eficacia de la recientemente aprobada Ley de Ordenación Sostenible del Uso Turístico de Viviendas”, que prometía limitar la expansión del alquiler vacacional en nuestro Archipiélago, pero que “en la práctica sigue permitiendo la implantación de nuevos alojamientos turísticos allí donde los ayuntamientos no ejercen el control urbanístico”.
“Esta realidad contrasta enormemente con los problemas de acceso a la vivienda que sufren los moganeros y moganeras”, prosiguió el portavoz de Drago Gran Canaria, y lamentó que “encima la alcaldesa se vanagloria de que buena parte de la vivienda del municipio la están comprando personas extranjeras europeas con alto poder adquisitivo, como los nórdicos, que según ella cuidan la Isla mucho mejor que la propia ciudadanía canaria”.
Por otro lado, los vecinos y vecinas de Veneguera también denuncian abandono institucional por parte del Ayuntamiento, relacionado con la masificación turística, la presencia de gatos salvajes que amenazan la biodiversidad, la degradación del espacio natural y la acumulación de basura como consecuencia de la falta de servicios de limpieza e higienización.
Las obras de Lopesan
Drago Gran Canaria aprovechó la visita a Veneguera para observar de primera mano las obras que la empresa Costa Canaria de Veneguera, perteneciente al Grupo Lopesan, está efectuando en el entorno del barranco y de la playa, motivadas por una supuesta renaturalización que podría encubrir un nuevo pelotazo urbanístico y turístico.
Estas obras fueron denunciadas de forma reciente por colectivos ecologistas y por la sociedad civil organizada, cuestionando el alcance de los movimientos de tierra realizados con maquinaria pesada dentro de un espacio natural protegido. Por ello, se solicitó la intervención de la Fiscalía y la Demarcación de Costas, a fin de dilucidar si cuentan con todas las autorizaciones pertinentes, así como con los títulos habilitantes en materia medioambiental.
De la Barrera quiso “reconocer y valorar la rápida movilización ciudadana en defensa del paraje natural” a la vez que se exigió a las administraciones competentes “que paralicen de forma cautelar las obras hasta que se proyecte una renaturalización consensuada con los vecinos y vecinas de Veneguera y con los movimientos sociales”.
Veneguera ya se intentó turistificar
Veneguera es uno de los principales símbolos de la lucha ecologista en Canarias. Durante las décadas de los 80 y 90 una histórica movilización ciudadana logró impedir la construcción de 20.000 plazas hoteleras en un territorio que hoy forma parte de un espacio natural protegido..