«Un cuartito». Así define Juan Antonio Peña, alcalde de Telde, la nueva dependencia que incorporará el balneario rehabilitado de Melenara. Detrás de esa expresión coloquial hay una medida que permitirá a muchas personas ostomizadas disfrutar de la playa con mayor privacidad y autonomía, sin tener que dar explicaciones ni depender de la ayuda de terceros.
La apertura del balneario está prevista para agosto y convertirá a Telde en el primer municipio de Canarias en contar con un espacio de estas características en un balneario público. El habitáculo estará destinado a personas que, tras una enfermedad, una intervención quirúrgica o un accidente, utilizan una bolsa externa para recoger los desechos del organismo y necesitan un lugar adecuado para atender sus cuidados personales.
Una respuesta a una necesidad silenciosa
Durante una entrevista concedida a Toni Pérez en el programa Tamaragua, Buenos Días, el alcalde explicó que la iniciativa surgió tras escuchar numerosos testimonios de vecinos que, durante meses e incluso años, habían renunciado a disfrutar de la playa o a pasar tiempo fuera de casa por no disponer de un lugar donde cambiar la bolsa con la privacidad necesaria.
Uno de esos relatos le impactó especialmente. Una persona le confesó que había permanecido encerrada durante largo tiempo porque desconocía dónde podía realizar ese proceso con las condiciones de higiene e intimidad necesarias. Tras darse a conocer el proyecto, el Ayuntamiento recibió nuevos mensajes de ciudadanos que compartían experiencias similares y agradecían una actuación que responde a una necesidad hasta ahora poco visible.
El nuevo espacio estará integrado en la zona de aseos del balneario, aunque diferenciado de los baños convencionales. Dispondrá de un lavamanos accionable con la rodilla, un perchero situado a una altura accesible y cierre interior. No contará con señalización específica que obligue a identificarse ni requerirá ningún trámite para acceder. Su diseño incorpora las aportaciones realizadas por personas ostomizadas para responder a sus necesidades cotidianas.
Un ejemplo para otros municipios
Juan Antonio Peña defendió esta actuación como un modelo que puede extenderse a otros municipios y administraciones. «No pasa nada por copiar. De lo que se trata es de hacer una ciudad accesible para todo el mundo», afirmó el regidor, quien subrayó que el Ayuntamiento trabaja para que toda nueva obra pública incorpore criterios de accesibilidad universal desde la fase de diseño.
La actuación forma parte de la rehabilitación integral del paseo de Melenara, un proyecto que también incluye una amplia zona peatonal, un parque infantil tematizado con forma de barco, nuevas áreas de sombra, un solárium de madera junto al muelle, iluminación renovada y nuevo mobiliario urbano. El Consistorio mantiene la previsión de concluir las obras y abrir el balneario durante el próximo mes de agosto.