La Noche Mágica del Burro regresará el próximo 4 de julio al pago de Valsendero, en el municipio de Valleseco, para celebrar su tercera edición con una jornada dedicada a la conservación de las tradiciones rurales y al reconocimiento del papel que el burro ha desempeñado durante generaciones en las medianías de Gran Canaria.
La iniciativa pondrá el broche final a las fiestas patronales de San Luis Gonzaga con un programa pensado para todos los públicos, en el que se combinarán actividades lúdicas, exhibiciones y propuestas divulgativas destinadas a acercar a las nuevas generaciones el valor histórico, social y etnográfico de este animal.
Un homenaje al mundo rural
La organización destaca que el encuentro nació con la intención de preservar la memoria del medio rural y recordar la importancia que tuvieron los burros en la agricultura, la ganadería y las comunicaciones de los pueblos del interior de la isla.
Valsendero, estrechamente vinculado a la actividad agrícola y ganadera, volverá así a convertirse en el punto de encuentro para vecinos y visitantes interesados en conocer de cerca un legado que forma parte de la identidad de las medianías grancanarias.
La programación incluirá paseos con burros, exhibiciones, actividades infantiles, una exposición de aperos tradicionales, demostraciones relacionadas con el mundo rural y el ya consolidado concurso popular para elegir al Mejor Burro y la Mejor Burra de la Noche, con la participación del público como jurado.
Compromiso con el burro canario
El impulsor de esta iniciativa es el veterinario rural Aníbal Vega Santana, quien desde hace años trabaja en la conservación y divulgación del burro canario y en la defensa de las razas ganaderas autóctonas.
Sobre su trayectoria profesional, Vega asegura que la vocación continúa siendo la principal motivación de su trabajo. «Desde el primer momento tuve claro que quería dedicarme a la veterinaria rural porque crecí en un pueblo y es lo que conozco, lo que me gusta. Es un trabajo duro, con muchas horas de carretera y sacrificio, pero también muy gratificante», explica.
El veterinario añade que su profesión le ha permitido establecer una estrecha relación con el entorno rural y con quienes viven de él. «No solo ayudas a los animales; también acompañas a sus propietarios. Se crean vínculos muy especiales y eso hace que merezca la pena».
Asimismo, considera que este tipo de encuentros contribuyen a reforzar el respeto hacia los animales y a reconocer su papel dentro de la sociedad. «Cada vez más personas empatizan con los animales. Son parte de la familia, incluso cuando hablamos de animales de granja. Por eso es importante seguir trabajando para que se valore todo lo que representan», señala.
Invitación a participar
De cara a esta tercera edición, Aníbal Vega ha agradecido el respaldo recibido desde el nacimiento del proyecto y ha animado a la ciudadanía a formar parte de la celebración.
«Quiero agradecer el apoyo que hemos recibido durante estos años y, especialmente, la implicación de todas las personas que hacen posible esta actividad. Este año también queremos invitar a toda la población a participar porque el evento está pensado para ellos y ellas. Lo importante es que lo disfruten, que compartan la experiencia y que sigamos manteniendo viva esta tradición», afirma.
La organización también invita a vecinos y visitantes a colaborar aportando fotografías relacionadas con el mundo del burro y la vida rural para seguir enriqueciendo la memoria colectiva de las medianías.
La tercera edición de la Noche Mágica del Burro volverá así a reunir a familias y amantes de las tradiciones populares en una jornada que reivindica el patrimonio etnográfico de Gran Canaria y el legado de unos animales que durante siglos resultaron imprescindibles para el desarrollo de los pueblos del interior de la isla.