La Dulcería La Parrilla promete volver al corazón de Triana

Elena Parrilla afronta la paralización de la actividad con el respaldo ciudadano y la confianza de superar los trámites pendientes.

Sociedad

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Las despedidas suelen escribirse con nostalgia. Elena Parrilla ha preferido hacerlo con esperanza. Mientras la histórica Dulcería La Parrilla detenía de forma temporal su actividad, su propietaria lanzaba un mensaje que rompía cualquier sensación de cierre definitivo. «Hoy va a ser un gran día porque realmente no nos vamos», aseguró en una entrevista concedida al programa Buenos Días a las 8, dirigido por Dulce María Facundo, en Radio Las Palmas. Para ella, este episodio no representa un punto final, sino un «hasta luego».

 

El negocio familiar de la calle General Bravo atraviesa un momento delicado por cuestiones administrativas. Sin embargo, Elena Parrilla afronta la situación con la serenidad de quien lleva toda una vida superando obstáculos. «Estamos acostumbrados a capear temporales», afirmó al referirse a los desafíos que con frecuencia acompañan a los pequeños empresarios y a la confianza de que este será uno más de los episodios que quedarán atrás.

 

El cariño de toda una ciudad

 

Si hay algo que ha marcado estos últimos días no ha sido la incertidumbre, sino la respuesta de la ciudadanía. Elena Parrilla reconoce que nunca imaginó recibir tantas muestras de afecto por parte de clientes, vecinos y personas que han convertido la dulcería en un lugar inseparable de sus recuerdos.

 

«Han sido días gloriosos», confesó al describir un apoyo que calificó de «increíble» y «asombroso». Ese respaldo, explica, ha fortalecido al equipo y les ha confirmado que forman parte de la vida de muchas familias, más allá de la elaboración y venta de sus productos.

 

La reacción resulta comprensible para cualquiera que conozca la trayectoria del establecimiento. Durante décadas, el aroma de sus elaboraciones ha acompañado el paso de miles de personas por Triana. Sus dulces han estado presentes en cumpleaños, reuniones familiares, celebraciones navideñas y momentos cotidianos que hoy forman parte de la memoria colectiva de la ciudad.

 

Un obstáculo que confían en superar

 

La paralización de la actividad tiene su origen en un procedimiento administrativo iniciado hace años tras una denuncia vecinal. Según ha explicado la alcaldesa de Las Palmas de Gran Canaria, Carolina Darias, el Ayuntamiento está obligado a cumplir las resoluciones judiciales y los informes técnicos, que concluyen que la actividad industrial no dispone del título habilitante necesario. La continuidad dependerá de que puedan subsanarse las deficiencias detectadas conforme a la normativa vigente.

 

Lejos de centrar su discurso en esa controversia, Elena Parrilla insiste en mirar hacia delante. «No hemos dicho punto final; es coma y puntos suspensivos», resumió para expresar que la intención es resolver la situación y regresar cuanto antes al establecimiento donde la familia ha desarrollado su actividad durante generaciones.

 

Un futuro con olor a tradición

 

Uno de los momentos más emotivos de la entrevista llegó cuando habló del valor que tienen los olores para conservar los recuerdos. Invitó a sus clientes a guardar en la memoria ese aroma característico de la dulcería porque, a su juicio, forma parte de la historia sentimental de muchas familias.

 

También dejó claro que el futuro del negocio sigue ligado al barrio de Triana. «De aquí no nos podemos ir. La historia se tiene que seguir escribiendo; no podemos formar parte de un pasado, tiene que ser un presente y futuro», afirmó con la convicción de quien no contempla otro escenario.

 

Cuando la conversación llegó a una de las imágenes más reconocibles del establecimiento, las largas colas para comprar los roscones de Reyes, Elena Parrilla apenas necesitó cuatro palabras para resumir el sentimiento de quienes esperan volver a cruzar la puerta de la Dulcería La Parrilla: «Esas colas seguirán».