El uso intensivo de las redes sociales entre niños y adolescentes canarios sigue creciendo. Un informe elaborado por UNICEF España, Red.es, la Universidad de Santiago de Compostela y el Consejo General de Ingeniería Informática revela que el 14,2% de los menores del archipiélago dedica más de cinco horas diarias a las redes sociales durante los días lectivos, un porcentaje que aumenta hasta el 27,1% los fines de semana.
La investigación, basada en una muestra de 1.460 escolares de entre 10 y 20 años pertenecientes a 17 centros educativos de Canarias, también concluye que el primer teléfono móvil llega, de media, a los 11 años. Además, más del 70% del alumnado de quinto y sexto de Primaria ya dispone de un dispositivo propio.
Redes sociales desde edades tempranas
El estudio refleja que el 96,8% de los menores encuestados participa en al menos una red social y que el 87,6% utiliza tres o más plataformas. Casi seis de cada diez cuentan con varios perfiles en una misma aplicación.
WhatsApp encabeza la lista de plataformas más utilizadas, con un 89% de usuarios, seguida de YouTube (86,3%), TikTok (80,5%) e Instagram (71,8%).
Los autores del informe vinculan esta exposición digital temprana, especialmente cuando carece de acompañamiento familiar, con un mayor riesgo para la salud emocional. En este sentido, el 21% del alumnado presenta síntomas claros de malestar emocional y el 11,2% muestra un riesgo suicida elevado. Entre las chicas, este porcentaje asciende al 16,6%, frente al 5,9% registrado entre los chicos.
Sueño, ciberacoso y contenidos de riesgo
El informe también pone el foco en algunos hábitos cotidianos. Casi la mitad de los menores (49,8%) duerme con el teléfono móvil en su habitación y, de ellos, el 51,4% utiliza el dispositivo durante la madrugada.
Respecto a los usos problemáticos, el 6,3% de los adolescentes presenta un uso problemático de las redes sociales, mientras que el 2,1% muestra un posible trastorno asociado a los videojuegos y el 3,2% se clasifica como jugador problemático en apuestas en línea.
El acceso a contenidos pornográficos también se produce a edades muy tempranas, antes de los 12 años de media. El estudio señala que un 14,7% mantiene un consumo habitual y que un 10,6% presenta indicios de consumo problemático. Además, cerca de dos de cada diez menores afirman haber sufrido situaciones de ciberacoso.
La implicación familiar, una asignatura pendiente
La investigación considera que la mediación parental continúa siendo un ámbito de mejora en Canarias. Solo el 50,7% de los progenitores conversa con sus hijos sobre los riesgos de internet y apenas el 38,3% establece límites sobre los contenidos que consultan o comparten en la red.
El informe concluye que medidas sencillas, como evitar dormir con el móvil en la habitación o prescindir de su uso durante las comidas familiares, pueden reducir a la mitad las tasas de uso problemático y las conductas de riesgo en internet.