Gran Canaria activa un plan para salvar sus reptiles endémicos de la culebra invasora

El proyecto europeo Life se desarrollará hasta 2031 con ocho millones de euros para crear santuarios y reforzar el control en los puertos.

Sociedad

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El Cabildo de Gran Canaria ha puesto en marcha un nuevo proyecto europeo Life para garantizar la conservación del lagarto gigante de Gran Canaria, la lisa y el perenquén, las tres especies de reptiles endémicos más amenazadas por la expansión de la culebra real de California. La iniciativa, dotada con ocho millones de euros y con una duración prevista hasta 2031, se desarrollará también en Baleares y combinará actuaciones de conservación, investigación, control de la especie invasora y sensibilización ciudadana.

 

El proyecto fue presentado este viernes por el consejero de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria, Raúl García Brink; el director general del Medio Natural del Gobierno de Canarias, Miguel Ángel Morcuende, y el delegado del CSIC en Canarias, Manuel Nogales.

 

Un cambio de estrategia

 

El nuevo programa supone un cambio de enfoque respecto al anterior proyecto Life desarrollado por el Cabildo. El objetivo ya no se centra únicamente en combatir la culebra invasora, sino también en asegurar la supervivencia de las especies más afectadas por su expansión.

 

Raúl García Brink explicó que en las zonas donde la serpiente se ha asentado, la población del lagarto gigante de Gran Canaria ha disminuido un 99 %, la lisa un 80 % y el perenquén un 50 %, lo que justifica la necesidad de reforzar las medidas de protección.

 

Por su parte, el delegado del CSIC en Canarias, Manuel Nogales, subrayó la trascendencia del proyecto al afirmar que «el futuro» de estas especies «está en juego», aunque consideró que su conservación es posible gracias a las actuaciones previstas.

 

Entre las principales medidas figura la creación de siete santuarios destinados a proteger estas poblaciones. Tres estarán ubicados en entornos urbanos: Tamaraceite, en Las Palmas de Gran Canaria; el barranco del Polvo, en Santa Lucía de Tirajana; y Hoya de Ariñez, en Arucas. Los otros cuatro se situarán en zonas rurales que serán determinadas por los equipos científicos.

 

Más vigilancia e investigación

 

El programa también contempla reforzar los controles para evitar que la culebra real de California alcance otras islas del archipiélago.

 

Para ello se desplegarán unidades caninas en los puertos de La Luz y de Agaete, que actuarán de forma aleatoria durante los periodos de mayor actividad de la especie invasora.

 

Asimismo, el proyecto incorporará nuevas tecnologías, como el uso de drones, y fomentará la investigación de métodos más eficaces para capturar ejemplares de esta serpiente.

 

García Brink advirtió de que «la invasión se ha consolidado», por lo que resulta necesario seguir innovando para mejorar los resultados obtenidos hasta ahora.

 

Los responsables del proyecto explicaron además que la experiencia tomará como referencia actuaciones desarrolladas en Nueva Zelanda frente a otras especies invasoras, adaptando esas estrategias a la realidad de Gran Canaria.

 

Educación y participación ciudadana

 

La iniciativa también reserva un importante apartado para la sensibilización social.

 

El programa prevé formar a 60 personas voluntarias que colaborarán en el seguimiento de los santuarios urbanos, impartir 295 talleres dirigidos a escolares y desarrollar campañas divulgativas para acercar a la ciudadanía la importancia de conservar estos reptiles endémicos.

 

Además del Cabildo de Gran Canaria, participan en el proyecto el CSIC, los gobiernos de Canarias y Baleares, Gesplan, el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF), la Asociación Herpetológica Española (AHE), la Fundación Natura Parc y el Colegio Oficial de Farmacéuticos de las Illes Balears (COFIB).