Más de 600 personas participaron este sábado en una manifestación celebrada en el barrio de Schamann, en Las Palmas de Gran Canaria, para reclamar el derecho a una vivienda digna y exigir una respuesta más decidida de las administraciones públicas ante la crisis habitacional que afecta a numerosos vecinos de la isla. La protesta fue convocada por el colectivo Derecho al Techo y contó con el apoyo de organizaciones ciudadanas procedentes de distintos puntos de la capital grancanaria.
La marcha recorrió varias calles del barrio, entre ellas Obispo Romo y Pedro Infinito, en una movilización que reunió a personas de diferentes edades y procedencias. Los convocantes denunciaron el impacto de la gentrificación, el aumento continuado de los alquileres y las dificultades que encuentran muchas familias para acceder o mantener una vivienda.
Una situación cada vez más difícil
En representación de Derecho al Techo, Sofía Olivares explicó que la organización recibe de forma constante nuevos casos relacionados con desahucios y problemas de acceso a la vivienda.
«La vivienda nos cuesta la vida», fue una de las consignas más repetidas durante la manifestación. Según Olivares, entre las personas afectadas figuran familias con menores, personas con discapacidad y ciudadanos con recursos económicos insuficientes para afrontar los precios actuales del mercado inmobiliario.
La portavoz consideró que las respuestas públicas siguen siendo insuficientes y denunció la falta de acceso a ayudas y asesoramiento jurídico para muchos afectados. La movilización buscó precisamente visibilizar estas situaciones y reclamar medidas que permitan garantizar el derecho a una vivienda adecuada.
Jóvenes sin opciones de emancipación
Entre los participantes se encontraba Sandra Navarro, investigadora de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, quien puso el foco en las dificultades que afrontan muchos jóvenes para independizarse.
«Nos vemos en la situación de tener que compartir casa teniendo 29, 30, 35 años y sin poder tener otra alternativa», afirmó durante la protesta. Navarro señaló que, pese a contar con empleo, acceder a una vivienda en solitario resulta inasumible para gran parte de la población debido al coste de los alquileres y a las exigencias económicas que imponen muchos propietarios.
La participante hizo un llamamiento a la organización vecinal y a la movilización colectiva para afrontar una problemática que, según expresó, afecta a miles de personas que ven condicionados sus proyectos de vida por la falta de acceso a una vivienda asequible.
Denuncias por el aumento de desahucios
La abogada Isabel Saavedra, letrada vinculada a la plataforma Derecho al Techo, defendió la necesidad de una mayor regulación del mercado inmobiliario.
«La vivienda es un bien de necesidad, está protegida constitucionalmente y, por tanto, la vivienda hay que regularla», manifestó. Saavedra alertó del incremento de procedimientos de desahucio y recordó que la organización ha atendido más de 70 casos en Gran Canaria durante el último año.
La protesta concluyó entre pancartas y consignas que reclamaban la defensa de los barrios y el acceso a una vivienda asequible. Mensajes como «Ni gente sin casa ni casas sin gente» o «Somos barrio, defendemos hogares» reflejaron las reivindicaciones de una movilización que volvió a situar el debate sobre la vivienda en el centro de la actualidad social de Canarias.