Con más de medio siglo de historia, este emotivo acto volvió a reunir a cientos de fieles y vecinos en una iglesia que se quedó pequeña ante la gran afluencia de público, reflejo de la profunda devoción que despierta la Virgen de Las Nieves.
La Bajada constituye uno de los momentos más significativos de las fiestas y es la única bajada mariana que se celebra en el municipio de Telde, una tradición que se mantiene viva generación tras generación y que forma parte del patrimonio religioso y cultural de la ciudad.