Los estudiantes canarios desplazados a Madrid para cursar estudios reglados se enfrentan este curso a nuevas condiciones para acceder al transporte público bonificado. La exigencia de estar empadronados en la Comunidad de Madrid les impide acogerse al Abono Transporte Joven si mantienen su residencia en el Archipiélago, una situación para la que el Gobierno de Canarias busca una solución mediante un acuerdo entre ambas comunidades.
La Dirección General de Transportes y Movilidad ha trasladado al Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM) una propuesta para reconocer la singularidad de estos estudiantes, que se desplazan temporalmente durante el curso y necesitan conservar su condición de residentes en Canarias. El objetivo es que puedan acceder a las bonificaciones sin modificar su residencia habitual.
Un coste mayor
Durante el curso pasado, los estudiantes canarios desplazados podían utilizar el Abono Joven por 10 euros mensuales, con viajes ilimitados. Sin embargo, el CRTM modificó en junio las condiciones de acceso a los abonos e incorporó el empadronamiento en Madrid como requisito.
La directora general de Transportes y Movilidad, María Fernández, explica que un estudiante que realice dos desplazamientos diarios para acudir y regresar de la universidad necesitaría unos 40 viajes mensuales. Con el bono de diez viajes, cuyo coste es de 7,30 euros, el gasto se acercaría a los 30 euros al mes.
«No es baladí, es casi un 200% más de lo que pagaba el curso pasado», señala Fernández.
La propuesta formal fue remitida el pasado 12 de agosto y plantea evitar que un requisito administrativo tenga un efecto desproporcionado sobre estudiantes sometidos a una circunstancia territorial específica.
«No se trata de un privilegio, se trata de una necesidad que el propio ordenamiento jurídico español y europeo ya reconoce», sostiene la directora general.
Mantener la residencia
Entre los argumentos trasladados al Consorcio madrileño se encuentran la condición de Canarias como región ultraperiférica de la Unión Europea, la lejanía y la dependencia estructural del transporte aéreo y marítimo. También se señala la necesidad de que los estudiantes mantengan su condición de residentes para conservar el régimen estatal específico de compensación de los costes derivados de la discontinuidad territorial.
Fernández asegura que varias decenas de estudiantes han contactado con la Administración autonómica preocupados por las nuevas condiciones. «Para un estudiante canario renunciar a la residencia significa no poder volver a casa por Navidad o pagar un dineral para poder hacerlo», afirma.
La propuesta contempla también la posibilidad de establecer reciprocidad para que los estudiantes madrileños desplazados a Canarias puedan acogerse a las bonificaciones disponibles en las Islas.
Un convenio específico
La propia Comunidad de Madrid ha planteado la posibilidad de establecer convenios con otras comunidades autónomas para que estudiantes desplazados puedan acceder a determinados títulos de transporte sin necesidad de empadronarse. Esta fórmula permitiría articular un acuerdo específico para el alumnado canario que estudia temporalmente en Madrid.
El Consorcio de Transportes de Madrid estudia la propuesta remitida desde Canarias y deberá responder en las próximas semanas. El Ejecutivo autonómico ha solicitado celeridad ante una situación que ya afecta a estudiantes desplazados durante el curso 2026/2027.