Francisco García: «Perder talento hoy es renunciar al futuro de Canarias»

El rector de la Universidad de La Laguna alerta de que una financiación insuficiente limita el acceso a la universidad pública, agrava la desigualdad y compromete el desarrollo del archipiélago.

Sociedad

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La financiación de las universidades públicas condiciona mucho más que su funcionamiento diario. Afecta a las oportunidades de miles de jóvenes y al futuro económico y social de Canarias. Ese fue el principal mensaje que trasladó el rector de la Universidad de La Laguna (ULL), Francisco García, quien advirtió de que mantener un sistema de financiación insuficiente puede traducirse en una pérdida de talento difícil de recuperar para las islas. Durante una entrevista en el programa Buenos Días a las 8, dirigido por Dulce María Facundo, defendió que la universidad pública constituye una inversión estratégica y alertó de las consecuencias que tendría limitar su capacidad de crecimiento.

 

García recordó que la Universidad de La Laguna y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) mantienen una posición común y trabajan de forma coordinada para fortalecer el sistema universitario público. Lejos de cualquier planteamiento de competencia, aseguró que ambas instituciones comparten el objetivo de formar profesionales, generar conocimiento e impulsar la investigación al servicio de Canarias.

 

El principal ascensor social

 

El rector defendió que las universidades públicas representan uno de los mayores motores de igualdad del archipiélago. Según explicó, el sistema universitario público genera un impacto económico equivalente al 2,5 % del Producto Interior Bruto regional, alrededor de 1.500 millones de euros al año, y sus titulados registran una tasa de desempleo cuatro puntos inferior a la media de Canarias.

 

No obstante, insistió en que su mayor aportación va más allá de las cifras económicas. A su juicio, la universidad constituye el principal ascensor social de las islas al permitir que cualquier estudiante acceda a la educación superior en función de su rendimiento académico y no de su capacidad económica.

 

«Cuando no cuidamos con los recursos económicos suficientes a las universidades públicas estamos haciendo que ese ascensor social se gripe».

Cuando falta financiación, se pierde futuro

 

Francisco García explicó que la insuficiencia de recursos impide ampliar plazas en titulaciones con una elevada demanda, como Medicina, Ciencias de la Salud, Educación o distintas ingenierías. Esa limitación provoca que estudiantes con expedientes excelentes no puedan acceder a una plaza pública pese a reunir los méritos necesarios.

 

El rector advirtió de que quienes no disponen de recursos para continuar su formación terminan renunciando a sus aspiraciones académicas. En su opinión, esa situación no solo afecta a cada estudiante, sino que priva a Canarias de profesionales cualificados imprescindibles para afrontar sus retos económicos y sociales.

 

Por ello, sostuvo que la pérdida de talento acaba convirtiéndose en una pérdida de oportunidades para toda la comunidad autónoma, especialmente en un territorio que continúa registrando elevados niveles de desigualdad social.

 

Una inversión para varias generaciones

 

Durante la entrevista, Francisco García defendió que financiar adecuadamente la universidad pública no debe interpretarse como un gasto, sino como una inversión con efectos duraderos. Argumentó que cada egresado aporta conocimiento, productividad e innovación durante décadas, lo que convierte la educación superior en uno de los activos con mayor retorno para la sociedad.

 

Además, recordó que las universidades desempeñan un papel esencial en la investigación y en la generación de conocimiento para responder a desafíos como el cambio climático, las migraciones o la lucha contra la desinformación mediante el rigor científico.

 

En relación con la negociación abierta sobre el contrato programa, confirmó que ambas universidades preparan una propuesta técnica para presentar al Gobierno de Canarias y reiteró su voluntad de alcanzar un acuerdo. No obstante, advirtió de que el sistema universitario necesita una respuesta que garantice su estabilidad y permita planificar el futuro con seguridad.

 

«No podemos seguir manteniendo las universidades públicas con respiración asistida», afirmó el rector antes de concluir que apostar por la educación superior significa apostar por el desarrollo, la igualdad de oportunidades y el futuro de Canarias.