El Carnaval de Santa Cruz de Tenerife de 2027 comienza a tomar forma con la mirada puesta en una edición vinculada a uno de los grandes episodios de la historia de la fiesta. El alcalde de la capital tinerfeña, José Manuel Bermúdez, explicó que los trabajos comenzaron tras concluir el Carnaval de 2026 y destacó el protagonismo que tendrá el recuerdo de Celia Cruz cuatro décadas después de su histórica participación.
Durante una entrevista en el programa Buenos Días a las 8, dirigido por Dulce María Facundo, Bermúdez señaló que el Ayuntamiento lleva meses trabajando en la próxima celebración junto a los colectivos carnavaleros. «Empezamos a trabajar terminado el Carnaval de este año, porque tiene que ser así», afirmó el alcalde, quien apuntó que el área de Fiestas mantiene reuniones con los grupos para preparar la nueva edición.
Cuarenta años después
El calendario de 2027 incorpora una efeméride con un fuerte componente simbólico para Santa Cruz de Tenerife. Se cumplirán 40 años del histórico baile de Celia Cruz de 1987, una circunstancia que Bermúdez situó entre los elementos que harán singular la próxima edición.
La conexión con aquel año también estará presente en la temática. Roma será el tema del Carnaval de 2027, el mismo que, según recordó el alcalde, se eligió en 1987, cuando Celia Cruz intervino en las fiestas de la capital tinerfeña. La coincidencia permitirá enlazar la próxima edición con uno de los momentos más recordados de su historia.
«Va a ser un Carnaval, espero, muy especial», aseguró Bermúdez, quien expresó su deseo de que la celebración esté a la altura de las últimas ediciones, que calificó de «extraordinarias».
Proyección en Londres
La entrevista también abordó la presencia del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife en Notting Hill, Londres. Bermúdez explicó que la Reina del Carnaval y un grupo participaron en la celebración británica después de que un responsable del Carnaval de Notting Hill visitara Santa Cruz el año anterior y cursara posteriormente la invitación.
El alcalde calificó el Carnaval londinense de «multitudinario» y destacó sus elevados niveles de participación. Al mismo tiempo, señaló diferencias respecto al modelo santacrucero, entre ellas una menor presencia de personas disfrazadas en las calles y una tradición de grupos distinta a la existente en Santa Cruz.
Santa Cruz avanza así en una edición que combinará la proyección exterior de la fiesta con el recuerdo de uno de los capítulos más reconocibles de su historia.