El vicepresidente del Gobierno de Canarias, Manuel Domínguez, defiende que los recursos destinados al Archipiélago queden protegidos frente a futuros cambios políticos y que el Régimen Económico y Fiscal (REF) permanezca al margen del sistema de financiación autonómica. En una entrevista concedida al programa Buenos Días a las 8, dirigido por Dulce María Facundo en Radio Las Palmas, argumenta que las singularidades insulares requieren un tratamiento diferenciado dentro del modelo financiero del Estado.
Domínguez afirma que Canarias quedaría en último lugar respecto al resto de comunidades autónomas si se mantiene el escenario planteado para el nuevo reparto. La posición del Ejecutivo autonómico se apoya en tres reivindicaciones. La primera consiste en excluir el REF del cálculo ordinario porque, según recalca, «no es un privilegio y es un derecho».
El segundo punto se centra en el FDCAN, financiado por el desaparecido Impuesto General sobre el Tráfico de las Empresas. El vicepresidente pide garantizar la mitad de estos recursos que todavía depende de las decisiones de futuros gobiernos estatales.
La tercera demanda afecta a los más de 400 millones de euros previstos en un fondo de apoyo o contingencia destinado a inversiones concretas. El Gobierno autonómico pretende que buena parte de esa cantidad se incorpore a los cerca de 600 millones planteados como financiación estable y que pueda emplearse en otras necesidades públicas.
Riesgo para los servicios
Domínguez advierte de que mantener esos fondos sujetos a decisiones presupuestarias posteriores aumenta la incertidumbre para Canarias. A su juicio, un Ejecutivo estatal podría reducirlos o eliminarlos en ejercicios futuros, lo que limitaría la capacidad de sostener servicios esenciales.
«Tendremos menos financiación, tendremos más riesgo en la financiación y las decisiones serán mucho más complejas para la prestación de servicios», afirma al explicar las consecuencias de no incluir esos recursos dentro de una estructura estable.
El vicepresidente también define el REF como «el gran incomprendido de este país». Para explicar su posición, cita la bonificación del 75 % en los desplazamientos aéreos y marítimos de los residentes, que vincula a la necesidad de viajar entre islas, hacia la Península o a otros países mediante avión o barco.
Domínguez reconoce que esta falta de conocimiento también existe entre parte de la población canaria. Por ello, destaca la campaña divulgativa promovida desde el Comisionado del REF para explicar que las compensaciones derivadas de la lejanía y la insularidad no constituyen privilegios.
Crecimiento sin debilitar el turismo
La defensa de un marco financiero estable se enlaza con la estrategia económica del Gobierno de Canarias. Domínguez explica que el turismo continúa siendo el principal motor de las Islas y alerta de que cualquier caída del sector perjudicaría al conjunto de la actividad productiva.
El vicepresidente admite que deben corregirse las situaciones de saturación y que el Archipiélago no puede continuar aumentando el número de visitantes. Sin embargo, rechaza que la diversificación pase por reducir el turismo. Su propuesta consiste en hacer crecer otros sectores para que su peso relativo dentro del producto interior bruto sea menor.
Entre las actividades con mayor potencial cita el cine, los videojuegos, la música, la energía y las industrias aeronaval y aeroespacial. También vincula este proceso con la necesidad de formar mano de obra cualificada y respaldar opciones como la Formación Profesional, los oficios y las nuevas profesiones tecnológicas.
Vivienda y energía
Domínguez sitúa la vivienda entre los principales obstáculos económicos de Canarias. La falta de oferta, explica, dificulta encontrar trabajadores cerca de los centros de empleo, atraer talento y aliviar el gasto de las familias. Entre las medidas cita la construcción pública, los incentivos a la inversión privada mediante el REF y la agilización de licencias urbanísticas.
El vicepresidente cierra su intervención con una apuesta por la geotermia. Considera que su desarrollo podría abaratar uno de los mayores costes de producción, favorecer la autosuficiencia y crear empleo directo e indirecto. De confirmarse su viabilidad, afirma, Canarias estaría ante «un hito histórico» para su futuro económico.