El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, ha advertido de que los últimos acontecimientos registrados en Ceuta evidencian, a su juicio, una estrategia de presión de Marruecos que podría terminar afectando directamente a Canarias. Ante este escenario, ha reclamado una respuesta firme de las instituciones españolas y europeas para proteger los intereses económicos, territoriales y geoestratégicos del Archipiélago.
«Hoy es Ceuta; mañana, si no actuamos, puede ser Canarias», ha señalado Morales en un comunicado en el que analiza las consecuencias que, según sostiene, puede tener para las Islas el creciente poder político, económico y militar del país vecino.
El presidente insular ha situado sus declaraciones en el contexto de los acontecimientos registrados a finales de julio en Ceuta y de la tensión vivida nuevamente durante los últimos días en la frontera. En su opinión, lo sucedido no debe interpretarse únicamente desde la perspectiva migratoria, sino dentro de un escenario geopolítico de mayor alcance.
«No hablo solo de presión migratoria. Hablo de algo que llevo advirtiendo desde hace meses, y es el envalentonamiento de Marruecos y sus consecuencias directas sobre la soberanía y los intereses estratégicos de nuestro archipiélago», ha afirmado.
La presión migratoria
Morales también ha destacado la diferente actitud que, según su análisis, ha mantenido Marruecos ante los distintos episodios ocurridos en Ceuta. Frente a la falta de control denunciada durante la crisis de finales de julio, ha señalado el férreo control de las fronteras marítima y terrestre ante la convocatoria difundida en redes sociales para intentar acceder nuevamente a la ciudad el 15 de agosto.
Para el presidente del Cabildo, esta circunstancia evidencia la capacidad de Marruecos para emplear la presión migratoria como herramienta política. «Abre o cierra cuando quiere y le conviene», ha sostenido.
Sus advertencias alcanzan también al ámbito económico. Morales ha puesto el foco en el desarrollo del puerto de Dajla, en el Sáhara Occidental, una infraestructura de alrededor de 1.300 millones de euros concebida para convertirse en un importante nodo logístico atlántico y competir con otros enclaves portuarios de la región.
El presidente insular ha recordado que ya había mostrado su preocupación por este proyecto en diciembre de 2025, cuando cuestionó las iniciativas destinadas a favorecer la inversión empresarial canaria en Dajla. «No podemos mirar hacia otro lado ante quienes, desde instituciones canarias o patronales, animan a invertir en sectores que compiten con nuestra economía», ha manifestado.
Recursos y espacio aéreo
Otro de los asuntos señalados por Morales es el Monte Tropic, un volcán submarino situado al suroeste de El Hierro que alberga importantes reservas de telurio, además de cobalto, níquel y tierras raras, recursos considerados estratégicos para la transición energética y tecnológica.
También ha llamado la atención sobre el espacio aéreo del Sáhara Occidental, gestionado desde Gran Canaria a través de la FIR/UIR Canarias. Según ha advertido, Marruecos ha incrementado de facto su capacidad de gestión sobre parte de ese espacio, especialmente mediante zonas de exclusión relacionadas con ejercicios militares.
«Ceder ese control equivaldría a renunciar, en los cielos, a la misma posición estratégica que defendemos en el mar y en nuestros puertos», ha señalado.
Una posición común
Morales ha situado estas circunstancias dentro de un escenario internacional en el que Marruecos ha reforzado su posición con el respaldo de Estados Unidos y su alianza estratégica y militar con Israel. También ha mencionado el aumento del gasto militar marroquí, la incorporación de nuevas tecnologías de defensa y el desarrollo del Centro Africano de Entrenamiento y Experimentación Multidominio (AMTEC) en Tan-Tan, situado a unos 200 kilómetros de Lanzarote.
Ante este escenario, el presidente del Cabildo considera necesario que España y Europa establezcan una posición clara respecto a Marruecos, especialmente en aquellas cuestiones susceptibles de comprometer los intereses estratégicos del Archipiélago.
«Defender el Puerto de La Luz y de Las Palmas, nuestra posición estratégica en el Atlántico y exigir coherencia al Estado y a la Unión Europea entre principios y decisiones no es una cuestión ideológica: es una obligación institucional para quienes debemos proteger el futuro económico y político de Canarias», ha concluido Morales.