Alfredo Gonçalves explica su gesto durante la llegada de la Virgen de Guía

El alcalde rechazó el domingo la traca de voladores por sus efectos sobre personas vulnerables y animales, pese a la petición municipal.

Política

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El alcalde de Santa María de Guía, Alfredo Gonçalves, ha aclarado que el gesto de dar la espalda durante la llegada de la Virgen a la Iglesia Matriz, el pasado domingo 16 de agosto, no estuvo dirigido contra la Patrona del municipio. El primer edil explicó que su reacción respondió a su rechazo a la decisión eclesial de mantener la tradicional traca de voladores pese a la petición del Ayuntamiento para que no se realizara.

 

Gonçalves quiso despejar cualquier interpretación sobre lo ocurrido y recalcó que «en ningún momento» su gesto tuvo como destinataria a la Virgen. «Siento un profundo respeto por nuestra Virgen y por todo lo que representa, a pesar de no ser creyente», señaló el alcalde.

 

El regidor lamentó además la falta de respaldo a la posición defendida desde el Ayuntamiento cuando, según explicó, la intención municipal era proteger a quienes sufren especialmente las consecuencias del ruido provocado por la pirotecnia. «Lo único que pretendemos es anteponer el bienestar de las personas, especialmente de las más vulnerables», afirmó.

 

Una alternativa sin estruendos

 

Como opción frente a la pirotecnia sonora, el Ayuntamiento apostó por la celebración de un espectáculo de video mapping. Según Gonçalves, la propuesta tuvo una buena acogida entre la ciudadanía tanto por el propio espectáculo como por ofrecer una alternativa que evitaba los efectos de los fuertes estruendos.

 

El alcalde destacó en este sentido «la sensibilidad mostrada hacia las personas y los animales que sufren especialmente con este tipo de estruendos».

 

La posición municipal partía, por tanto, de sustituir la traca tradicional por una fórmula que permitiera mantener el carácter festivo de la celebración sin provocar las molestias asociadas a los voladores.

 

Tradiciones que evolucionan

 

Gonçalves defendió también la necesidad de revisar determinadas costumbres cuando pueden tener consecuencias negativas para una parte de la población. A su juicio, conservar las tradiciones no impide que estas puedan evolucionar y adaptarse a nuevas sensibilidades sociales.

 

«Considero que la llegada de la Virgen no exige una traca de voladores si esta causa sufrimiento a personas y animales, pero está claro que cada cual obra según su conciencia», manifestó.

 

Con estas explicaciones, el alcalde de Santa María de Guía ha querido desvincular expresamente su gesto de cualquier rechazo hacia la Patrona y situar el motivo de su actuación exclusivamente en su oposición al uso de pirotecnia sonora durante la celebración.