Los bomberos forestales del Cabildo de Gran Canaria protagonizaron este viernes una concentración ante la Casa Palacio para reclamar el reconocimiento de su categoría profesional y la actualización de sus condiciones laborales y salariales. La protesta reunió también a empleados de distintos servicios dependientes de la Consejería de Política Social, que denunciaron la falta de avances en la negociación de sus condiciones de trabajo, algunas sin revisar desde hace más de veinte años.
La movilización, convocada por el comité de empresa del Cabildo, puso el foco en la situación de los más de 200 bomberos forestales que, según denunciaron sus representantes, continúan encuadrados en una categoría profesional que no refleja las funciones que desempeñan.
Reconocimiento profesional
El bombero forestal y miembro del equipo negociador de CCOO, Raúl Rodríguez, defendió que el colectivo no puede aceptar que la denominación de bombero forestal se limite al puesto de trabajo sin que exista un reconocimiento oficial de esa categoría profesional.
Rodríguez explicó que actualmente están clasificados en el grupo 5 del personal laboral público, equiparado a labores no cualificadas, pese a desarrollar funciones que requieren formación específica y una elevada exposición al riesgo.
«Con un sueldo de 1.400 euros al mes estamos montándonos en helicóptero, que muchas veces aterriza en zonas donde nunca ha aterrizado un helicóptero, de forma improvisada, para ir a apagar incendios».
El representante sindical aseguró que las movilizaciones continuarán hasta lograr la "dignificación" de la profesión, aunque precisó que las protestas no afectarán al operativo de la campaña de incendios de este verano.
Reivindicaciones en Política Social
A la concentración también acudieron trabajadores del Punto de Encuentro Familiar, hogares de menores y centros de acogida dependientes del Cabildo.
La educadora social y delegada de Intersindical Canaria, Sonia Cordón, denunció que el personal del Punto de Encuentro Familiar trabaja desde hace más de 21 años en condiciones que calificó de precarias, con jornadas limitadas a fines de semana y festivos y un servicio que mantiene listas de espera desde su creación.
Por su parte, Guacimara Álvarez, trabajadora del CAI Santa Rosalía, afirmó que más de 160 empleados siguen sujetos a unas condiciones laborales que no se han actualizado en más de dos décadas.
«Tenemos un convenio y una RPT del siglo pasado, que está en pesetas».
Los manifestantes reclamaron además mejoras en las infraestructuras, renovación del material y un refuerzo de las plantillas para garantizar la prestación de unos servicios que permanecen operativos durante todo el año.
Falta de personal en Taliarte Sur
De forma paralela, trabajadoras de la residencia de mayores de Taliarte Sur también se concentraron frente a la sede del Cabildo para denunciar la falta de personal y la sobrecarga de trabajo en el centro.
La delegada de personal, Dácil Cano, reclamó un incremento de auxiliares en los turnos de mañana y tarde al considerar que la actual plantilla resulta insuficiente y repercute tanto en las condiciones laborales como en la calidad de la atención que reciben los residentes.