El sistema de vigilancia y alerta sanitaria veterinaria del Gobierno de Canarias ha detectado por primera vez en el Archipiélago tres casos positivos de fiebre del Nilo Occidental en caballos de una misma instalación situada en el sur de Gran Canaria. Hasta el momento no se han diagnosticado contagios en personas.
Los positivos han sido confirmados por el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, centro nacional de referencia, dentro del Programa Nacional de Vigilancia de la Fiebre del Nilo Occidental en animales.
Investigación epidemiológica
El primer caso se identificó después de que la veterinaria responsable de la instalación comunicara a la Dirección General de Ganadería del Gobierno de Canarias la presencia de síntomas compatibles con la enfermedad en uno de los animales.
A partir de esa notificación se activó el protocolo establecido y comenzó una investigación epidemiológica que permitió localizar otros dos positivos entre caballos asintomáticos de la misma instalación.
Tras confirmarse los casos, la Dirección General de Ganadería trasladó la situación al Ministerio de Agricultura y a la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias. También informó a los colegios oficiales de veterinarios del Archipiélago.
Vigilancia en Maspalomas
La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud ha activado los protocolos de vigilancia entomológica y epidemiológica previstos para este tipo de situaciones. Las actuaciones se desarrollan en coordinación con la Dirección General de Ganadería y el Instituto de Enfermedades Tropicales de la Universidad de La Laguna.
Las autoridades sanitarias han reforzado además la vigilancia clínica en la Zona Básica de Maspalomas, con especial atención a las personas que puedan presentar cuadros compatibles con la infección y que tengan antecedentes de residencia o estancia en la zona afectada.
La fiebre del Nilo Occidental es una enfermedad vírica transmitida mediante la picadura de mosquitos del género Culex. Afecta principalmente a las aves, aunque también puede infectar a caballos y personas.
Sin transmisión directa
La mayoría de las infecciones son asintomáticas tanto en caballos como en personas y solo un pequeño porcentaje de los afectados desarrolla manifestaciones clínicas graves.
Las personas y los équidos son huéspedes finales del virus, por lo que no transmiten la infección ni actúan como reservorios.
Durante la temporada de 2026, el Programa Nacional de Vigilancia ha detectado circulación del virus en Andalucía, Cataluña, Extremadura y, ahora, Canarias.