La Orquesta Comunitaria Gran Canaria logra la Declaración de Utilidad Pública del Estado

El reconocimiento coincide con su quinto aniversario y avala el impacto cultural, educativo y social de un proyecto nacido durante la pandemia.

Cultura

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La Orquesta Comunitaria Gran Canaria ha recibido la Declaración de Utilidad Pública concedida por el Ministerio del Interior, el mayor reconocimiento que puede obtener una asociación en España. La distinción llega cuando el proyecto celebra su quinto aniversario y supone un respaldo institucional a una iniciativa que, desde su creación, ha convertido la música en un espacio de participación, formación y cohesión social.

 

Durante una entrevista en el programa La Ruta de la Seda de Radio Las Palmas, su director artístico y musical, David Crespo, explicó que este reconocimiento confirma el valor de una propuesta que siempre ha defendido el papel del arte como parte de la formación integral de las personas.

 

«Que el Estado reconozca que lo que hacemos tiene ese valor es cerrar un círculo», afirmó Crespo, quien considera que la declaración supone mucho más que un premio. «Es el mayor de los reconocimientos porque las instituciones están diciendo que lo que hacemos tiene una repercusión y resulta necesario para la comunidad y la sociedad», destacó.


 

David Crespo, durante la entrevista en La Ruta de la Seda. Defiende la música como un espacio de encuentro, aprendizaje y compromiso.

 

Un proyecto construido sobre el compromiso

 

La Orquesta Comunitaria Gran Canaria nació entre 2020 y 2021, en plena pandemia, cuando las restricciones impedían el desarrollo habitual de la actividad musical. Lo que comenzó como una pequeña formación de cuerda integrada por poco más de una veintena de músicos se ha convertido en una agrupación sinfónico-coral que reúne a más de 200 intérpretes y coralistas procedentes de distintos municipios e incluso de otras islas.

 

David Crespo atribuye ese crecimiento a una idea que considera esencial: el compromiso. A diferencia de una orquesta profesional, donde la relación viene determinada por un contrato laboral, en la Comunitaria el vínculo nace de la voluntad de cada integrante de aportar su tiempo y esfuerzo para construir un proyecto colectivo.

 

«Lo único que te ata es la voluntad de querer aportar lo mejor de ti para que el resultado musical sea el mejor posible», explicó durante la entrevista.

 

La formación surgió para dar respuesta a una realidad que Crespo detectó durante años como docente: muchos músicos finalizaban su etapa de aprendizaje sin encontrar espacios donde continuar desarrollando la práctica sinfónica si no ejercían la música de forma profesional. La orquesta ofrece precisamente esa continuidad a estudiantes, profesores, aficionados y profesionales de otros ámbitos que mantienen viva su vocación musical.


 

David Crespo y Noemí Guillermo posan junto a José Luis Trenzado, director de La Ruta de la Seda, tras participar en sendas entrevistas dedicadas a la cultura y la creación artística en Radio Las Palmas.

 

Un modelo con respaldo institucional y social

 

El funcionamiento de la Orquesta Comunitaria se sostiene gracias a una combinación de ingresos procedentes de la venta de entradas, ayudas públicas, patrocinios privados y la colaboración de distintas entidades. Entre los apoyos citados por David Crespo figuran la Fundación Auditorio y Teatro, el Cabildo de Gran Canaria, el Gobierno de Canarias, la Fundación DISA, CajaSiete, Philip Morris, el Hotel Santa Catalina y el Colegio Jaime Balmes, que cede sus instalaciones para los ensayos.

 

Además de la financiación, el proyecto destaca por un modelo organizativo singular. Los propios integrantes de la orquesta asumen tareas de gestión, comunicación, producción y coordinación, aprovechando la diversidad profesional de sus miembros para mantener una estructura que aspira a trabajar con el mismo rigor que una formación profesional.

 

Durante la entrevista, Crespo también tuvo palabras de reconocimiento para Tilman Kuntenkeuler, director saliente de la Fundación Auditorio y Teatro, de quien destacó la confianza depositada en la Orquesta Comunitaria desde sus primeros pasos y el respaldo prestado para abrirle las puertas del Auditorio Alfredo Kraus. Expresó, además, su deseo de que la futura dirección mantenga ese apoyo al proyecto cultural.

 

Con la Declaración de Utilidad Pública, la Orquesta Comunitaria Gran Canaria añade un nuevo hito a una trayectoria que comenzó como respuesta a una necesidad compartida por decenas de músicos y que, cinco años después, ha recibido el máximo aval institucional a su contribución cultural, educativa y social.


 

▪️ Fuente de la imagen de portada: Nacho González / Auditorio Alfredo Kraus.