Gran Canaria afronta la próxima temporada turística de invierno con buenas cifras de visitantes, pero también con la incertidumbre que genera el encarecimiento del combustible y la reducción de la capacidad aérea desde Reino Unido. El consejero de Turismo del Cabildo de Gran Canaria, Carlos Álamo, ha analizado esta situación durante una entrevista concedida a Dulce María Facundo, en Buenos días a las 8 enRadio Islas – Radio Las Palmas desde la World Travel Market de Londres, donde la delegación insular trabaja para consolidar las conexiones aéreas y reforzar la posición del Archipiélago frente a sus principales competidores internacionales.
“Que haya menos plazas no significa que vengan menos turistas”, ha asegurado Álamo, quien ha explicado que las compañías aéreas contemplan una reducción aproximada del 4% en los asientos programados desde Reino Unido para este invierno. Pese a ello, ha destacado que la llegada de visitantes británicos durante 2026 continúa creciendo alrededor de un 5% respecto al ejercicio anterior, que cerró con cifras récord.
Gran Canaria perderá alrededor del 4% de sus plazas aéreas británicas
La conectividad constituye una de las principales preocupaciones de la delegación grancanaria durante la World Travel Market, especialmente por las dificultades que atraviesa el sector aéreo internacional.
Según ha explicado Carlos Álamo, la programación de invierno contempla unas 620.000 plazas desde Reino Unido, alrededor de un 4% menos que durante la temporada anterior. Una reducción que el consejero relaciona con el encarecimiento del queroseno, los conflictos internacionales y la incertidumbre económica que afecta a las compañías y a los consumidores. “La conectividad ha sido siempre caballo de batalla de los destinos turísticos, más si cabe si son islas”, ha señalado.
Sin embargo, el responsable insular ha pedido diferenciar entre la reducción de asientos disponibles y la llegada efectiva de visitantes, ya que considera que una menor programación aérea no tiene por qué traducirse automáticamente en un descenso proporcional del turismo.
Álamo ha recordado que Reino Unido representa aproximadamente una cuarta parte de los turistas que recibe Gran Canaria y que siete de cada diez visitantes británicos ya han estado anteriormente en la isla. Esta fidelidad, junto con la diversificación de las conexiones, constituye una de las principales fortalezas del destino. Actualmente, Gran Canaria está conectada directamente con catorce ciudades británicas a través de dieciocho aeropuertos y cinco compañías aéreas principales.
Jet2 refuerza la conectividad con Londres-Gatwick
Entre las novedades positivas de la feria, Carlos Álamo ha destacado la incorporación de una nueva conexión de Jet2 entre Londres-Gatwick y Gran Canaria, que permitirá ampliar las alternativas de desplazamiento desde uno de los principales aeropuertos del mercado británico.
El consejero ha valorado esta operación como un paso importante para seguir diversificando la oferta aérea y reducir la dependencia de determinadas conexiones. “Es un aeropuerto interesante y que sigue sirviendo para diversificar y ponérselo más fácil al turista británico”, ha explicado.
La delegación de Turismo de Gran Canaria ha programado 57 reuniones profesionales durante las dos primeras jornadas de la feria, con el objetivo de mantener contactos con aerolíneas, turoperadores y otros agentes del sector.
Álamo ha insistido en que el destino debe aprovechar estos encuentros para conocer las preocupaciones de las compañías y ofrecer colaboración cuando resulte necesario.
En este sentido, ha destacado que su departamento ya cuenta con un borrador presupuestario para 2027, lo que permitirá planificar posibles actuaciones de promoción y apoyo a los mercados prioritarios.
“No se puede catalogar una temporada de éxito o fracaso solamente contando turistas”
Más allá de las conexiones aéreas, Carlos Álamo ha defendido la necesidad de avanzar hacia un modelo turístico que priorice el valor económico generado por los visitantes y su repercusión sobre la población local.
El consejero considera que el éxito de una temporada no debe medirse exclusivamente por el número de turistas, sino también por la capacidad de distribuir los beneficios económicos entre los diferentes sectores productivos de Gran Canaria. “Nosotros queremos generar actividad turística, que esa actividad genere valor, que llegue al comercio, que llegue a la restauración, a las pequeñas empresas, a los profesionales de Gran Canaria”, ha afirmado.
Para conseguirlo, ha reivindicado la estrategia de diversificación desarrollada durante los últimos años, con la que se pretende ampliar los mercados de origen y ofrecer experiencias que complementen el turismo tradicional de sol y playa.
Álamo ha destacado especialmente el potencial de la gastronomía, el patrimonio cultural, los espacios naturales y las actividades deportivas. Según los datos que ha trasladado, aproximadamente el 20% de los visitantes manifiesta interés por practicar deporte o realizar actividades de turismo activo durante su estancia.
El responsable insular considera que esta ampliación de la oferta permite mejorar la competitividad de Gran Canaria y generar oportunidades económicas en municipios y sectores que tradicionalmente han tenido una menor vinculación con el turismo.
La diversificación de mercados, una herramienta frente a la incertidumbre
El consejero también ha reconocido que el mercado alemán atraviesa dificultades similares a las del británico, aunque ha defendido que Gran Canaria cuenta actualmente con más herramientas para responder a posibles descensos.
Álamo ha señalado que la isla ha ampliado su presencia en mercados como Francia, Europa del Este, China y Norteamérica, reduciendo progresivamente su dependencia de los emisores tradicionales.
En este contexto, ha destacado la previsión de establecer una conexión con Canadá a partir de diciembre, que considera una oportunidad para seguir atrayendo visitantes de nuevos mercados.
Pese a las incertidumbres internacionales, el consejero se ha mostrado optimista respecto al cierre de 2026 y ha estimado que las cifras finales de llegadas podrían mantenerse muy próximas a las registradas en 2025, con variaciones de alrededor de un punto porcentual. «Vamos a tener un buen invierno», ha asegurado, aunque ha reconocido que la evolución de los costes del transporte y de la s ación económica internacional obligará a continuar vigilando el comportamiento del sector.
Álamo rechaza responsabilizar al turismo de la crisis de vivienda
La entrevista también ha abordado uno de los principales asuntos de debate en Canarias: las dificultades de acceso a la vivienda y su posible relación con el desarrollo turístico.
Carlos Álamo ha rechazado que se responsabilice directamente a los turistas o a la industria turística de esta situación y ha defendido que los responsables políticos deben asumir las deficiencias de las políticas de vivienda desarrolladas durante los últimos años. “No podemos escurrir el bulto”, ha afirmado, insistiendo en la necesidad de impulsar viviendas asequibles que permitan a los jóvenes emanciparse y a las familias permanecer en sus municipios.
El consejero también se ha referido a la situación de los propietarios que residen en complejos situados en zonas turísticas como Playa del Inglés, mostrando su desacuerdo con determinadas restricciones que afectan al uso residencial de estos inmuebles. A su juicio, la actividad turística ha desempeñado un papel fundamental en la transformación económica de Canarias y continúa siendo una de las principales fuentes de empleo y oportunidades. No obstante, ha reconocido que uno de los grandes retos pendientes es conseguir que la riqueza generada por el sector repercuta de manera más directa en los residentes.
Con esa prioridad y la defensa de la conectividad aérea como principales objetivos, Álamo ha reiterado que la presencia de Gran Canaria en Londres busca garantizar la competitividad de la isla en un escenario internacional cada vez más exigente. “Tenemos retos, por supuesto, pero también oportunidades”, ha concluido, defendiendo la necesidad de que el turismo continúe generando empleo, actividad económica y bienestar para la población grancanaria.