El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática y expresidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, ha respondido con dureza al dictamen aprobado por el Parlamento de Canarias sobre el denominado caso Mascarillas. El dirigente socialista considera que el documento es «absolutamente sectario, manipulador y tendencioso» y sostiene que su contenido persigue desacreditar tanto su figura como la actuación del Ejecutivo autonómico que presidió durante la crisis sanitaria.
La reacción de Torres llega después de que el pleno del Parlamento aprobara el informe de la comisión de investigación con los votos favorables de Coalición Canaria, Partido Popular y Vox. El dictamen atribuye responsabilidades políticas al anterior Gobierno regional, integrado por PSOE, Nueva Canarias, ASG y Sí Podemos, en relación con la adquisición de material sanitario durante la pandemia.
A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, el ministro defendió la gestión realizada durante aquellos meses y afirmó que «la sociedad canaria y el Gobierno del Pacto de las Flores dimos un ejemplo durante la pandemia, con el menor número de fallecidos por cada 100.000 habitantes de toda España». Asimismo, aseguró haber sido objeto durante los últimos tres años de una campaña de «difamación, acoso, insidia e injuria».
Defensa de la gestión
Torres sostiene que el dictamen omite conclusiones relevantes de los órganos fiscalizadores. Según explicó, tanto el Tribunal de Cuentas como la Audiencia de Cuentas avalaron la legalidad de los contratos suscritos con las empresas RR7 y Soluciones de Gestión, vinculadas a la investigación parlamentaria.
El ministro también reprocha a los grupos que respaldaron el informe haber seleccionado únicamente aquellas comparecencias que apoyaban sus tesis y haber descartado otros testimonios. En la misma línea, cuestiona que la comparación sobre la gestión de la pandemia se haya realizado con territorios insulares de otros países en lugar de establecer un paralelismo con Baleares.
En su valoración, sostiene que «estamos ante una manipulación de partidos políticos que no soportan que ganáramos las elecciones en el año 2023 y utilizan esta comisión de investigación como arma contra Torres para intentar mancillar su imagen y también su gestión».
Críticas al funcionamiento de la comisión
El expresidente canario calificó además el desarrollo de la comisión parlamentaria como «un paripé» y lamentó que durante sus trabajos se produjeran filtraciones de documentación que, a su juicio, debía mantenerse reservada.
Pese a las críticas, Torres afirmó que continuará desempeñando su labor pública «seria, rigurosa, permanente, honesta y honrada». También reconoció que su Ejecutivo pudo cometer errores durante la pandemia, aunque defendió que siempre actuó con transparencia y dando explicaciones sobre las decisiones adoptadas para proteger a la población canaria.