El profesor del Departamento de Análisis Económico Aplicado de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Jorge Araña, considera que la propuesta para incorporar una deducción en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) dentro del Régimen Económico y Fiscal (REF) supondría una mejora directa de la renta disponible de los hogares canarios. Según explicó durante una entrevista en el programa Buenos Días a las 8, de Radio Las Palmas, dirigido por Dulce María Facundo, los estudios realizados por un equipo independiente apuntan a que la medida permitiría que unos 500 millones de euros permanecieran en manos de las familias, especialmente de las rentas medias.
«Aproximadamente serían unos 500 millones de euros que estarían en el bolsillo de las familias, sobre todo de rentas medias.»
Araña destacó que la propuesta responde a un análisis técnico sustentado en datos y simulaciones económicas, alejándose de planteamientos basados únicamente en intuiciones. A su juicio, cualquier política pública debe perseguir la mejora del bienestar social y de la calidad de vida de la ciudadanía, motivo por el que defendió la importancia de evaluar previamente sus costes y beneficios antes de ponerla en marcha.
Una medida con carácter progresivo
El economista explicó que la deducción se ha diseñado para que los mayores beneficios recaigan sobre las rentas medias y bajas. Aunque todos los contribuyentes que cumplan los requisitos obtendrían un alivio fiscal, las simulaciones realizadas indican que las rentas medias percibirían un beneficio entre un 30 % y un 40 % superior al de las rentas altas.
«Las rentas medias se beneficiarían un 30-40 % más que las rentas altas.»
Durante la entrevista comparó la propuesta con las deducciones aplicadas en La Palma tras la erupción volcánica y con el régimen fiscal existente en Ceuta y Melilla. Mientras aquellas responden a circunstancias específicas o temporales, sostuvo que la iniciativa planteada para Canarias persigue reforzar de forma estructural la capacidad adquisitiva de los trabajadores y autónomos mediante un mecanismo integrado en el REF.
Más consumo y mayor actividad económica
Además del efecto directo sobre la renta disponible, Araña señaló que el incremento del dinero disponible en los hogares tendría consecuencias positivas sobre la economía canaria. A partir del análisis de la Encuesta de Presupuestos Familiares, estimó que unos 460 millones de euros adicionales se transformarían en consumo, favoreciendo el crecimiento de la actividad económica.
Ese aumento del gasto también repercutiría en la recaudación pública. Según los cálculos expuestos durante la entrevista, el incremento del consumo generaría alrededor de 25 millones de euros adicionales en ingresos por IGIC, de manera que una parte del esfuerzo fiscal retornaría a las arcas públicas.
Poder adquisitivo, no salarios
El profesor diferenció entre el salario y la renta disponible. Explicó que la medida no modificaría los salarios, ya que estos dependen de factores como la productividad o la estructura del mercado laboral, pero sí mejoraría la capacidad económica de las familias para afrontar sus gastos cotidianos.
«Los salarios no suben, pero sí sube la capacidad del poder adquisitivo.»
También rechazó que la deducción pudiera provocar un efecto llamada significativo. Tras analizar experiencias internacionales y datos fiscales anonimizados, afirmó que un incentivo dirigido a las rentas medias difícilmente generaría movimientos migratorios relevantes, ya que los costes asociados a un cambio de residencia seguirían siendo superiores al beneficio fiscal previsto.
En la recta final de la entrevista, Araña defendió que el REF debe entenderse como un instrumento para compensar las singularidades derivadas de la lejanía y la insularidad de Canarias, y no como un privilegio. En ese sentido, subrayó que el verdadero debate debe centrarse en diseñar políticas eficaces, sustentadas en evidencia y orientadas a mejorar el bienestar de la población.