El futuro turístico de Maspalomas Costa Canaria no pasa únicamente por atraer más visitantes, sino por garantizar que quienes sostienen su principal actividad económica puedan vivir y trabajar en el municipio en condiciones dignas. Así lo ha defendido el primer teniente de alcalde de San Bartolomé de Tirajana, Alejandro Marichal, durante una entrevista concedida a Radio Islas – Radio Las Palmas desde la World Travel Market de Londres, donde el Ayuntamiento ha comenzado a promocionar el 65 aniversario del destino, que se celebrará en octubre de 2027.
«El destino son personas», ha afirmado Marichal, quien considera que el crecimiento turístico debe ir acompañado de políticas que faciliten el acceso a la vivienda, mejoren la movilidad y garanticen unos servicios públicos adecuados. El responsable municipal ha advertido de que resulta imposible mantener la competitividad turística si los trabajadores no encuentran alojamiento a precios razonables. «Por muchos turistas que vengan, si no tenemos trabajadores que puedan o quieran trabajar, tendremos un problema importante», ha señalado.
Más de 380 millones en inversiones desbloqueadas
Marichal ha destacado el esfuerzo realizado durante la legislatura para modernizar las infraestructuras y los establecimientos turísticos de San Bartolomé de Tirajana. Según sus cifras, el Ayuntamiento ha ejecutado obras públicas por valor de 7,5 millones de euros y mantiene en licitación nuevas actuaciones por otros siete millones. A ello se suma la concesión de más de 350 licencias urbanísticas, frente a las 39 que, según ha explicado, se otorgaron durante el año anterior a su llegada al Gobierno municipal. Esta actividad administrativa habría permitido desbloquear inversiones privadas superiores a los 380 millones de euros.
De esas autorizaciones, 47 corresponden específicamente a proyectos de renovación turística que representan unos 160 millones de euros de inversión. El primer teniente de alcalde ha explicado que varias actuaciones permitirán transformar establecimientos de categorías inferiores en complejos de cuatro estrellas, mejorando la calidad de la oferta alojativa. Asimismo, ha defendido que estas renovaciones pueden favorecer las condiciones salariales de los trabajadores, al quedar sujetos a las condiciones retributivas correspondientes a los establecimientos renovados.
Vivienda pública para garantizar el futuro del destino
La vivienda constituye una de las principales prioridades del Ayuntamiento. Marichal ha anunciado que el municipio cuenta con un convenio dotado con 41,5 millones de euros para impulsar nuevas promociones residenciales. Según sus previsiones, antes de mayo de 2027 se entregarán las primeras 26 viviendas, comenzarán las obras de otras cincuenta en el Lomo de Maspalomas y se avanzará en la licitación de 130 viviendas en El Pajar. El edil ha defendido la importancia de esta inversión y ha destacado que los recursos obtenidos gracias a la actividad turística permiten financiar actuaciones dirigidas directamente a los residentes.
También ha recordado que se han destinado dieciséis millones de euros a rehabilitar el parque residencial existente, mediante actuaciones de refuerzo estructural, renovación de fachadas e instalación de ascensores. Para Marichal, estas medidas demuestran que la política turística no debe limitarse a promocionar playas y hoteles, sino abarcar todas las necesidades de quienes viven en el municipio. En este sentido, ha planteado la elaboración de un plan estratégico que permita decidir cómo debe desarrollarse San Bartolomé de Tirajana durante las próximas décadas.
La ordenanza residencial, un primer paso que exige cambios legislativos
Otro de los asuntos abordados ha sido la ordenanza aprobada inicialmente por unanimidad el pasado 29 de octubre para aclarar la situación jurídica de los apartamentos y bungalós utilizados como residencia habitual en las zonas turísticas. Marichal ha explicado que la normativa permitirá solicitar certificados municipales que acrediten la situación de cada inmueble y que puedan utilizarse como prueba ante posibles procedimientos sancionadores de la Consejería de Turismo del Gobierno de Canarias. No obstante, ha reconocido que estos documentos no paralizarán automáticamente las sanciones y que la solución definitiva requiere modificaciones en la legislación autonómica.
El primer teniente de alcalde ha rechazado el modelo que separa los espacios turísticos de los residenciales y ha defendido la convivencia de ambos usos. «No me diga que los turistas van por un lado y los residentes por otro», ha manifestado, criticando los planteamientos que, a su juicio, han tratado a los canarios como ciudadanos de segunda. Marichal considera que Maspalomas debe avanzar hacia una ciudad viva, donde turistas y residentes compartan espacios con normalidad, como ocurre en otros destinos europeos.
«El turismo es nuestro gran aliado»
En cuanto a las previsiones turísticas, Marichal ha reconocido que la temporada 2026-2027 apunta hacia una estabilización después de varios años de crecimiento. Sin embargo, ha insistido en que el municipio afronta esta etapa desde una posición favorable y que el 65 aniversario de Maspalomas Costa Canaria debe servir para reflexionar sobre su futuro. El responsable municipal ha reivindicado el papel de empresarios, profesionales y trabajadores en la transformación económica del sur de Gran Canaria, recordando que el turismo ha permitido mejorar considerablemente las infraestructuras y la calidad de vida del territorio.
«Debemos seguir viendo al turismo como lo que realmente es: un gran aliado para nuestro bienestar social», ha concluido. Marichal ha aclarado que esta defensa no implica aceptar un crecimiento turístico a cualquier precio, sino gestionar sus beneficios de manera que repercutan directamente en la ciudadanía. A su juicio, la responsabilidad de las administraciones consiste en transformar la riqueza generada por el sector en mejores servicios públicos y condiciones sociales y laborales, garantizando que el desarrollo turístico siga representando una oportunidad para los habitantes de San Bartolomé de Tirajana.