El sistema telescópico de defensa planetaria ATLAS-Teide, instalado en el Observatorio del Teide por el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), detectó un pequeño asteroide que pasó muy cerca de la Tierra durante la madrugada del pasado 12 de agosto. El objeto, denominado oficialmente 2026 PC6, tiene unos diez metros de diámetro, un tamaño aproximado al de una guagua.
El asteroide sobrevoló el planeta a solo 14.573 kilómetros de la superficie terrestre, menos de una vigésima parte de la distancia que separa la Tierra de la Luna. La aproximación se produjo apenas un día después de que el objeto fuera detectado por ATLAS-Teide.
El encuentro más próximo de 2026
A esa distancia, 2026 PC6 llegó a cruzar la órbita de los satélites artificiales geoestacionarios y se convirtió en el asteroide que ha protagonizado el encuentro más próximo con la Tierra registrado durante 2026.
Durante el instante de máxima aproximación atravesó el cielo a más de dos grados por minuto. Su brillo llegó a alcanzar magnitud 10, lo que permitió que pudiera observarse con pequeños telescopios únicamente desde el hemisferio sur. Pese a la cercanía, en ningún momento existió riesgo de impacto y el cuerpo continuó su trayectoria alejándose de la Tierra sin incidencias.
El investigador del IAC e investigador principal de ATLAS-Teide, Javier Licandro, explicó que este tipo de cuerpos constituye uno de los objetivos prioritarios del sistema. «Objetos como 2026 PC6 son precisamente el objetivo prioritario del sistema ATLAS: descubrir a los cuerpos pequeños, oscuros y veloces que se aproximan mucho a la Tierra», señaló. Su reducido tamaño hace que puedan resultar invisibles hasta muy poco antes, o incluso después, de alcanzar su máxima aproximación.
La importancia de detectarlos
Un asteroide de estas dimensiones se desintegraría en gran parte al penetrar en la atmósfera y produciría un brillante superbólido. Sin embargo, una entrada a hipervelocidad puede generar una onda de choque con capacidad para provocar daños personales y materiales. La información facilitada recuerda como referencia el episodio ocurrido en Cheliábinsk, Rusia, en 2013, protagonizado por un objeto apenas mayor que 2026 PC6.
Licandro destacó que la detección demuestra la utilidad de la instalación situada en Tenerife. «2026 PC6 es exactamente la clase de objeto para la que se construyó ATLAS-Teide: pequeño, muy cercano y difícil de ver», afirmó. El investigador subrayó que su descubrimiento permitió que la red internacional de telescopios dedicada a la defensa planetaria siguiera posteriormente su trayectoria.
Un centenar de mediciones
El objeto fue identificado inicialmente como un candidato sin confirmar bajo la denominación provisional A11FyZe y publicado en la página de confirmación de objetos cercanos del Minor Planet Center. Tras recopilar alrededor de un centenar de mediciones de su posición, los especialistas pudieron determinar su órbita, descartar un posible impacto y asignarle la designación provisional 2026 PC6.
La detección refuerza así la función de ATLAS-Teide dentro de la vigilancia del cielo y de los sistemas de alerta temprana ante objetos que puedan aproximarse a nuestro planeta.